miércoles, 6 de julio de 2016

EL PECADO



EL PECADO

El pecado es cualquier acción, sentimiento o pensamiento que vaya en contra de las normas de Dios (1 Juan 3:4; 5:17). La Biblia dice que el pecado puede ser hacer algo malo o injusto a los ojos de Dios, o no hacer lo que es correcto (Santiago 4:17).


Al principio, Adán y Eva no pecaban, ya que habían sido creados perfectos, a la imagen de Dios (Génesis 1:27). Sin embargo, dejaron de serlo cuando desobedecieron al Creador (Génesis 3:5, 6, 17-19). Cuando tuvieron hijos les transmitieron el pecado y la imperfección como si fueran defectos heredados (Romanos 5:12). Como dijo el rey David: “Con error fui dado a luz” (Salmo 51:5).


Se puede cometer el pecado en los pensamientos complaciéndose en el mal, con los deseos deseando el mal, con las palabras, con las obras y con las omisiones no haciendo el bien que se puede y se debe hacer.


LA ORACION




LA ORACIÓN


Por medio de la oración se crece espiritualmente, lentamente disolvemos la mente, el intelecto y el ego y como resultado experimentamos mayor felicidad.


La oración mejora la práctica espiritual, fortalece el canto del Nombre de Dios, nos brinda ayuda divina en la práctica espiritual, reduce el ego, nos otorga perdón por nuestros pecados y más.



 Una razón importante por la que debemos orar a Dios 
 es que él nos invita a hacerlo. Su Palabra dice: “No se inquieten por cosa alguna, sino que en todo, por oración y ruego junto con acción de gracias, dense a conocer sus peticiones a Dios; y la paz de Dios que supera a todo pensamiento guardará sus corazones y sus facultades mentales mediante Cristo Jesús” (Filipenses 4:6, 7). Seguramente, no queremos rechazar una invitación tan bondadosa del Gobernante Supremo del universo.




NICOLE MEJÍA VENTURA